Muchas veces al encontrar una persona te asalta esa pregunta. Muchas otras veces ni puedes ni debes hacerla. Y algunas veces no más tienes la suerte de entrar a uno de esos lugares recónditos que habitó ese ser que te suscitó curiosidad y es como si lograras entrar un poquito en su mundo. ¡Y qué mundo tan bonito!