Agarro un mechoncito de mi pelo y me pongo a darle vueltas con el dedo de forma compulsiva y para cuando me vengo a dar cuenta de lo que estoy haciendo, caigo en la cuenta de que es justo lo que suelo hacer instintivamente cuando tengo al lado alguien que me gusta. Y ahorita no más que tu evocación tengo, tus palabritas que hace un ratito me decías por teléfono, esa dulce voz que me hubiera quedado toda la noche escuchando para después dormirme y despertar y hacer la maleta y llegar al aeropuerto y agarrar el primer avión que saliera con destino a ti.

Tener esta conversación de casi una hora por teléfono me ha dejado en un estado de excitación mental que si no fuera por el cansancio físico y el moraíto del churrito, me pondría a tocar la guitarra o a bailar…

¡Qué cosas tiene esto del amor! Me voy a la camita contigo mu adentro, me faltas aquí sí, me falta tu presencia pero te siento y siento que quiero, yo también, todo contigo. Así, ni más ni menos. Todo.